Plan Maestro del Proyecto Restauración del río Rímac: Impulsando su recuperación

Luego de originarse limpias y cristalinas en los andes centrales, las aguas del río Rímac recorren 160 km y llegan a la ciudad totalmente contaminadas por residuos sólidos, aguas residuales sin tratar y pasivos ambientales mineros. ¿Es posible recuperar nuestra principal fuente de abastecimiento? Entidades de Corea del Sur, en convenio con la Autoridad Nacional del Agua (ANA) elaboraron un Plan Maestro de 600 páginas con todas las acciones necesarias para enfrentar el problema y recuperar el río Rímac en un plazo de 10 años.

En un análisis realizado en el 2013, la ANA determinó que la calidad del agua del río Rímac se ve afectada por tres fuentes contaminantes: la descarga de aguas residuales domésticas, municipales e industriales sin tratamiento previo (66%), la inadecuada disposición de residuos sólidos (30%) y la presencia de pasivos ambientales mineros en la zona alta de la cuenca (4%).

Si bien se ha logrado reducir el número de fuentes contaminantes (de 1,185 en el 2013 a 722 en el año 2015), todavía se mantienen las proporciones por tipo de fuente contaminante. Teniendo claro el problema, quedaba pendiente determinar las acciones a seguir para enfrentarlo. Es así que, gracias a la relación bilateral existente entre el Perú y Corea del Sur, especialistas del país asiático elaboraron un instrumento de planificación y gestión a mediano plazo para la recuperación del Río Rímac.

Ámbito territorial del Plan Maestro (Longitud: 3,503.95 km2). Cuenca del río Rímac, cuyas características hidrológicas se ven considerablemente afectadas por factores topográficos. (Fuente: ANA).

 

COOPERACIÓN COREANA

Los intercambios y cooperación entre Perú y Corea del Sur dieron lugar a un memorando de entendimiento entre ambos gobiernos en el año 2012 enfocado en el sector de recursos hídricos. Resultado de ello, en el 2015 nace el Plan Maestro para la recuperación del Río Rímac, mediante el cual se proponen diversas medidas y planes para mejorar la calidad de las aguas, ampliar el suministro y desarrollar la línea de ribera.

Los responsables de ese plan maestro son las empresas K-water, Yooshin Engineering y Pyunghwa Engineering (Consorcio K-water), con datos proporcionados por la ANA, en coordinación con el Ministerio de Tierra, Infraestructura y Transporte (MOLIT por sus siglas en inglés) de Corea del Sur. El documento fue elaborado entre julio del 2014 y marzo del 2015.

PLAN MAESTRO: ¿EN QUÉ CONSISTE?

En síntesis, la propuesta consiste en recuperar la calidad del agua del río Rímac en un plazo de diez años. En ese tiempo se ejecutarán 15 proyectos, los cuales requerirán una inversión estimada de US$ 1,000 millones. Algunos de estos proyectos ya se encuentran en marcha.

Toda la gestión se basa en tres componentes: El primero es el desarrollo de los recursos hídricos, y contempla la construcción de reservorios para mejorar la oferta de agua. El segundo está orientado a recuperar la calidad del recurso hídrico a través de la implementación de plantas de tratamiento de aguas residuales domésticas, industriales y de residuos sólidos.

El tercer componente considera la restauración del río Rímac a través de proyectos y programas de protección y reforzamiento de la ribera contra inundaciones, mientras que el cuarto apunta a la reforestación y desarrollo de espacios de aprovechamiento y recreación para mejorar el paisaje.

De los 15 proyectos que contiene el plan maestro, se han priorizado 4: Implementar el centro de información integrada de recursos hídricos (US$ 5.4 millones), la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales para el Complejo de Huaycoloro (US$ 35 millones), una represa en el río Santa Eulalia (US$ 234 millones) y un sistema de reutilización de las aguas residuales de Taboada (US$ 234 millones).

BENEFICIOS

La puesta en marcha del plan maestro contribuye a que los resultados conseguidos tengan impacto en las generaciones futuras. Para el Perú, se busca garantizar una directriz para la recuperación del río y la mejora de la calidad del agua, en términos de caudal, ecología, ambiente, entre otros, con la recuperación integrada de los ríos y la expansión del suministro de agua.

Por el lado de Corea del Sur, el documento refiere que garantizará oportunidades para exportar tecnología de ese país para el desarrollo de los recursos hídricos, así como brindar a otras empresas oportunidades de proyectos de agua potable, aguas servidas y generación hidroeléctrica.

ESTRATEGIA

El objetivo del plan maestro es elaborar una estrategia que gestione de forma eficiente los recursos hídricos actuales y, adicionalmente, desarrollar otros recursos hídricos; mejorar la gestión de los ríos por medio de reformas institucionales y mejorar la calidad de vida de los habitantes al garantizar una mejor calidad de agua de forma gradual.

Para cumplir su objetivo, el plan introduce el concepto de “Iniciativa de la Gestión Inteligente del Agua” (SWMI). A través de este modelo, se busca integrar todo el ciclo del agua, desde las fuentes hasta los consumidores finales, asegurando así estabilidad, seguridad y eficacia en el suministro de este recurso.

PLAN DE DESARROLLO DE RECURSOS HÍDRICOS

La precipitación anual promedio de 313.6 mm del río Rímac sugiere que no existen suficientes recursos hídricos en la cuenca. Según el plan maestro, es difícil asegurar fuentes hídricas estables locales debido a una distribución muy irregular de los recursos en toda la cuenca. En base a ello, se sugiere que para garantizar un suministro estable de agua en la cuenca se necesitan medidas estructurales y no estructurales.

Como parte de los planes de desarrollo, se propone que el agua subterránea sea extraída por medio de pozos entubados y pozos colectores. De acuerdo a la ANA, el potencial calculado de agua subterránea que puede utilizarse en el área costera es de 35 a 40 billones de m3, pero de esa cantidad solo se han utilizado 18 millones de m3.

Por otro lado, se requieren alternativas para aliviar los problemas de escasez de agua ocasionados por una población en constante crecimiento, contaminación, distribución desigual y sequías. En ese contexto, las aguas residuales surgen como uno de los nuevos recursos de agua renovables.

El plan maestro considera que la planificación del tratamiento de las aguas residuales es una alternativa útil para suministrar agua para diversos fines como actividades agrícolas, industriales y comerciales. Señala que las plantas de tratamiento pueden ser fuente de ingresos para el gobierno local y fuente de agua potable para las zonas secas en la costa del Pacífico.

Para asegurar los recursos hídricos adecuados, el plan maestro propone dos alternativas de abastecimiento de agua: construir una presa específicamente para suministrar agua en términos de ubicación, tecnología y economía; e instalar una planta de desalinización de agua de mar para aprovechar su ubicación en la línea costera.

Estado de los proyectos ribereños (Vía Parque Rímac) al momento de elaborarse el Plan Maestro por parte de la ANA y la cooperación coreana.

 

MEJORAMIENTO DE LA RIBERA

El documento incluye un plan seccional de mejoramiento del río como parte de los planes de gestión de la ribera. Este plan, señala, debe diseñarse de tal forma que se cree un entorno ribereño conveniente, en el que se equilibren las funciones principales, la ribera y el espacio ecológico. Para ello se dividió el río Rímac en tres zonas: restauración, preservación y ribera.

El objetivo de la zonificación es evitar el desarrollo irresponsable, de modo tal que se pueda obtener una gestión fluvial sostenible en el futuro.

Los objetivos para el mejoramiento y la gestión del río deben satisfacer en primer lugar las funciones de control de inundaciones y, en segundo lugar, mejorar la utilización del agua y las funciones ambientales. El río debe mantenerse para cumplir con los objetivos para el mejoramiento en cada una de las zonas.

En síntesis, el plan de mejoramiento de ribera para la restauración del río Rímac consiste en una serie de planes de instalaciones y una zonificación adecuada para la gestión del espacio fluvial, a fin de mejorar las funciones fluviales y crear espacios de ribera, contribuyendo así a la disponibilidad del río. Este plan debe ir de la mano con un mejor sistema legal e institucional.

MEJORAMIENTO DE LA CALIDAD DEL AGUA

Las metas para el mejoramiento de la calidad del agua del río Rímac se ha dividido en tres fases de 3 años cada una, determinadas a partir de estudios sobre el estado y el análisis de la calidad de agua. El año meta para cumplir los objetivos trazados es el año 2024.

La fase 1 busca interceptar las fuentes de contaminación que ingresan directamente al río Rímac, construyendo instalaciones de tratamiento para crear un río de Aguas Claras. La fase 2 se basa en el reciclaje de aguas servidas tratadas para asegurar una fuente adicional de agua de ríos y construir instalaciones que inhiban el incremento de fuentes de contaminación. La fase 3 está orientada a mejorar los sistemas institucionales y reforzar la supervisión de la gestión de fuentes contaminantes para mantener el río saludable.

Existe también un plan de prevención de contaminación del agua para el río Rímac, dividido en tres fases. La primera consiste en el mejoramiento de las alcantarillas y una mejor eficacia delas plantas de tratamiento a pequeña escala ubicadas aguas arriba. En este caso, se contempla la construcción de una planta en el afluente del río Huaycoloro y las instalaciones de minas cerradas, así como actividades de purificación del río.

La segunda fase abarca la reubicación de los asentamientos humanos de construcción propia ilegal ubicados actualmente en las aguas intermedias y aguas abajo del río Rímac, reforzando los requisitos de calidad del agua para efluentes de aguas residuales, así como la construcción de instalaciones de tratamiento de lixiviado de minería para el periodo 2019-2021.

Por último, la fase 3 abarca la promulgación de una ley sobre el Área de Protección de Fuentes de Agua, que refuerce los requisitos de calidad de agua para efluentes de aguas residuales, así como una norma sobre un sistema de eliminación por volumen de desechos y reciclaje.

PLAN DE ACCIONES

El plan maestro sostiene que la inversión debe considerar los gastos necesarios para realizar trabajos de topografía, diseño de ingeniería, construcción y supervisión como parte de los costos totales. Según criterios estimados a nivel general, los costos de construcción comprenden instalaciones provisionales, obras de desvío, presa principal, vertedero, obras de toma y descarga, obras conexas, así como gastos imprevistos, de compensación y contingencias.



Para el mejoramiento de la línea de la costa, los criterios de estimación incluyen obras de protección de taludes, mejoramiento de las estructuras del canal, mejoramiento del canal, desarrollo de la costa, mejoramiento de la erosión, reforzamiento de secciones de zonas inestables, así como mejora legal e institucional.

En cuanto a la mejorar de la calidad del agua, las acciones a tomar incluyen la mejora de las alcantarillas aguas arriba, mejora de la eficiencia operativa de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas de pequeña escala, la construcción de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, un sistema de prevención de riesgos mineros, rellenos sanitarios y plantas de incineración.

Asimismo, se plantean acciones de purificación del río, reubicación de asentamientos ilegales y construcción del sistema de tratamiento de lixiviados de minas.

AVANCES

A fines del 2018, la ANA presentó el proyecto para la ejecución de un moderno sistema de monitoreo, que permitirá medir en tiempo real el caudal, la intensidad de descarga y la calidad del agua del río Rímac. Esta iniciativa, uno de los componentes del plan maestro, incluye la instalación de 25 estaciones a lo largo de la cuenca, así como un ambiente especial donde operará un centro de información integrado de recursos hídricos.

Publicado en revista Agua y Saneamiento Ed. 9