Estructuras de acero destacan por su buen comportamiento en caso de sismos

Con el pasar de los años, especialistas de todo el mundo han incrementado su confianza en las edificaciones estructuradas con marcos dúctiles de acero, gracias a su respuesta favorable en caso de sismos de alta intensidad.

El profesor Edgar Tapia Hernández, de la Universidad Autónoma Metropolitana (Azcapotzalco, México), señala en un artículo reciente que esta confianza se debe a los esfuerzos analíticos y experimentales de las conexiones y sistemas estructurales, que han dado lugar a que los reglamentos sobre estas instalaciones sean mucho más detallados y precisos. Incluso, han dado paso a sistemas más económicos y eficientes.

Según indica, desde hace algunas décadas las estructuras de acero típicas de los edificios, formadas solo por vigas y columnas, han sido reemplazadas por marcos con contravientos. La popularidad de este sistema ha permitido que el conocimiento técnico al respecto aumente, por lo que muchos ingenieros se han especializado en su implementación.



En caso de sismos, los marcos con contravientos suelen tener una reacción favorable, ya que distribuyen las cargas, algo que ha tenido que ser considerado en la etapa de diseño. “Más específicamente, las columnas de las crujías contraventeadas deberán soportar una redistribución de cargas axiales asociados a la plastificación del sistema de contravientos a lo largo de un sismo intenso”, explica.

El especialista explica la evolución de los edificios estructurados en acero tomando en cuenta los sismos intensos ocurridos en México. Por ejemplo, en el terremoto de setiembre de 1985 (de magnitud 8.1), más de 300 edificios colapsaron de forma parcial o total. De todos ellos, solo uno estaba estructurado en acero, y el resto estaban basados en sistemas con concreto armado o mampostería.

En tanto, en el último terremoto de gran intensidad en ese país, ocurrido en setiembre del 2017 (magnitud 7.1), cerca de 40 edificios colapsaron total o parcialmente, la mayoría de ellos estructurados con marcos de concreto reforzados y edificaciones con mampostería. Ninguna de las propiedades derrumbadas estaba estructurada con perfiles de acero como sistema principal.

“Estas lecciones deben ser enfatizadas para hacer notar que los edificios estructurados con acero, detallados correctamente y diseñados con los criterios vigentes, desarrollan un comportamiento adecuado, incluso ante demandas sísmicas extraordinarias”, señala Edgar Tapia.