Metas por cumplir

Durante sus 100 primeros días, el electo presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, se ha comprometido a reactivar varios proyectos que, por ende, impulsarán el crecimiento económico del país.

Él y sus voceros han dicho que se impulsará el Gasoducto Sur Peruano, que además es parte de su estrategia para la masificación del gas en las viviendas, industrias y más. También han dicho que reformarán Sedapal con la visión de asegurar que todos los peruanos tengan acceso al agua.

Han comentado, además, que buscarán otras fuentes de crecimiento internas, para no solo depender de la minería. Mencionaron al turismo como otra fuente de ingresos. Ahí es donde la infraestructura es importante. Carreteras, puentes, baipasés, aeropuertos, líneas de metro y más tienen que continuar.

En cuanto al tema de agua y saneamiento, recordamos que en su propuesta electoral planteó alcanzar al 2021 coberturas universales de los servicios de agua potable y saneamiento en los ámbitos urbano y rural con el programa integral “agua limpia”.

Esto se realizará, informa su plan, mediante la simplificación administrativa para la viabilidad a estudios de preinversión de proyectos de agua y saneamiento, el rescate del 50% de las EPS en situación de crisis, servicio de agua por 24 horas a 25,000 familias periurbanas y rurales; así como agua mediante captura de lluvia a 5,000 familias de la Amazonía rural. Promover el uso de sistemas de alcantarillado no tradicional con biodigestores. Asimismo, comenta elevar la eficiencia del gasto público en agua y saneamiento con un enfoque de servicios públicos fiscalizados por la Contraloría, con el fin de tomar medidas para agilizar la inversión.

Otra meta del nuevo gobierno es promover la construcción de 500 mil viviendas. Bajo el objetivo general “Vivienda digna al alcance de todos” plantea lograr un aumento del 60% de la producción formal habitacional en las 35 principales ciudades del país; contar con US$ 18,000 millones en 4,000 millones de subsidios habitacionales; intervenir en 1,800 Barrios Urbanos Marginales; instalar equipamientos cubriendo un total de 20,000 hectáreas; intervenir en 50,000 viviendas para mejorar la precariedad habitacional; alentar programas de reforzamiento estructural con la atención de 50,000 viviendas con US$ 500 millones de inversión.

También propone actualizar los Planes de Desarrollo Urbano de las 35 principales ciudades del país y los catastros urbanos de las 20 ciudades más grandes, a través de un Cofopri modernizado. Aquí también menciona la simplificación administrativa y de la competitividad de la construcción, incentivando la innovación en el diseño arquitectónico y de ingeniería.

En cuanto a infraestructura espera invertir US$ 70,000 millones en diversos proyectos para crear un millón y medio de puestos de trabajo. Acá involucra la reconstrucción de colegios públicos, construcción de centros deportivos, proyectos hidroeléctricos ya identificados y construcción del gaseoducto sur y plantas eléctricas; así como carreteras, puertos y aeropuertos ya licitados.

Para ello establece la creación de un Ministerio de Infraestructura; al que otorgará un presupuesto quinquenal de preproyectos; así como oficinas en cada uno de los gobiernos regionales. La entidad se encargaría de priorizar los proyectos de inversión en base a una evaluación económica y social de los beneficios de cada uno y, además, contará con un sistema de monitoreo; generación de suficientes postores para los grandes proyectos de inversión; y un porcentaje a definir de todo el gasto de infraestructura se dedicará a proyectos en zonas rurales.

Las propuestas y planes están hechos. Ya sabemos que en el camino habrán cambios, renovaciones, eliminaciones y más, pero las metas ofrecidas esperamos se cumplan. Estaremos observando.