Estructura antisísmica basada en el cuerpo humano

Esmeralda Niño Pérez, egresada de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), viene desarrollando estructuras empleadas para el levantamiento de edificios que se comportan como seres humanos. Ella asegura que serán capaces de aprender, adaptarse y reaccionar en tiempo real ante sismos.

La especialista, también maestra en ingeniería industrial por la Universidad de Puerto Rico, explicó que para desarrollar la tecnología basada en el cuerpo humano, primero se sometió a una persona a aceleraciones horizontales, simulando los efectos de un sismo. De esta manera se observó cómo el individuo adaptó su cuerpo y se balanceó para no caerse.

Además, sensores fueron colocados en cada articulación de brazos y piernas de la persona para captar su actividad y obtener datos que son utilizados en la actual programación de un algoritmo de comportamiento estructural resiliente, que daría indicaciones al edificio y le permitiría hacer uso de inteligencia artificial.

A decir de Niño Pérez, una vez que se concluya el algoritmo matemático que refleje y simule los movimientos realizados por la persona durante la experimentación, se comenzarán a desarrollar sistemas ciber físicos, es decir, las estructuras mecánicas para edificios con el objetivo de lograr adaptarse, balancearse como un humano y no perder su centro de gravedad en eventos sísmicos para evitar daños en su composición.

Agregó que con este estudio se podrá programar un software que ayude a las estructuras a adaptarse ante las posibles variantes de condiciones del sismo como fuerza, movimiento trepidatorio o altura del edificio. Hasta el momento, se cuenta con un prototipo hidráulico a escala, fabricado de materiales livianos como acrílico y nitinol, que es una aleación de niquel y titanio. Sus dimensiones aproximadas son de 50 cm y con sensores de movimiento. No obstante, se planea que las estructuras sean fabricadas de acero por su resistencia.