La arquitectura post-industrial de una fábrica abandonada en la localidad de Shekhou, en China, ha sido transformada en un ecosistema flotante de cajas llenas de plantas. El responsable de este cambio es Thomas Chung, profesor de Arquitectura en la Universidad de Hong Kong, quien presentó su proyecto Floating Fields en la Bienal de Arquitectura y Urbanismo Bi-City, en Shenzhen.

Los campos flotantes constituyen un experimento de acuaponía, cultivo de algas, purificación del agua, estanques de peces, agricultura urbana y diseño urbano verde. Se basan en la idea de crear un estilo de vida orgánica. Comprende espacios públicos mediante la creación de un “paisaje comestible” y una alternativa de ecología de policultivo.

Para su proyecto, Chung revitalizó la antigua vía fluvial que recorre el viejo dormitorio de la fábrica, transformándola en una serie de estanques de filtrado. La misma idea es replicada en el resto de la edificación. El diseñador recicló partes de los escombros de concreto para formar plataformas, asientos y otras estructuras como parte del paisaje transitable.